domingo, noviembre 12, 2006

Sobre pseudoprotagonistas y compensaciones


No os podéis imaginar lo mal que me sienta comenzar esta crónica del Barça-Zaragoza con este título. Pero sí os podéis imaginar lo mal que sienta que un partido lo resuelvan esos falsos protagonistas que se creen los verdaderos actores principales cuando no son más que secundarios, importantes sí, pero secundarios. Estoy hablando de los árbitros, que se han cargado el que, seguramente, sea el mejor o uno de los mejores partidos de la Liga. Pero ellos siempre tienen que aparecer y dejar el partido en segundo plano. Una auténtica vergüenza. Tanto zaragocistas como culés saldrán hoy irritadísimos y resignados. Unos más por la derrota y otros más tranquilos, pero todos saldrán enfadados con el trío pseudoprotagonista. Vergonzoso que la mejor liga del mundo sufra el peor arbitraje del mundo, con personajes como Iturralde o el amigo Rafa Guerrero.

Hasta el minuto 70, habíamos visto un gran partido. Una primera parte trepidante, dónde el Barça comenzó dominando y recordando a ese equipo que doblegaba a su rival sin ofrecer derecho a replica, con una machacante presión, con un ataque vertiginoso y moviendo la pelota a una velocidad impresionante. El Zaragoza se defendía como gato panza arriba, sin llegar a pasar grandes apuros, pero sí con el constante pensamiento que el Barça marcaría tarde o temprano de seguir así. Y en éstas estábamos cuando, al cuarto de hora, después de una contra del Zaragoza, éstos provocan un córner y a centro de D'Alessandro Gabi Milito (el defensa, el capitán) remata a un palmo del portero absolutamente sólo. Márquez se hace el sueco y Milito fusila sin miramientos a Víctor, que observaba atónito la pasividad de la defensa.

El Barça, espoleado por el gol encajado, se lanzó hacia el gol con más corazón que cabeza. Sin llegar a crear ocasiones, atacaba sin cesar (muy semejante al principio del partido). A todo esto, Messi se había marchado del terreno lesionado después de caer mal tras entrada de Milito. Se cree que estará entre 2-3 meses de baja, lo que se convierte en una baja muy sensible para un Barça que necesitaba su velocidad y sus diagonales como el agua. Salió Giuly por él, y Giuly sin querer, se convirtió en el causante del gol. Un intento de quiebro suyo en la línea de tres cuartos se lo rechazó un defensa y el rechace fue directamente a córner. El córner, botado por Deco, llegó hasta un Ronaldinho sólo completamente que golpeó de cabeza la pelota y empató el partido. Esa fue la primera gran compensación del partido, esta vez entre los dos equipos, que fallaron en la misma jugada y el castigo fue el mismo (el gol). Corría el minuto 30 de partido y estábamos ante uno de los mejores partidos de la temporada. "Y lo que queda" pensaría un aficionado. Iluso él que no conocía los planes del trío maléfico. Poco más aconteció en la primera parte y cuando Iturralde pitó, todos nos fuimos con una sonrisa a cenar e imaginando lo que nos deparaba la segunda parte.

La segunda parte comenzó algo más espesa que la primera. Se notaba el cansancio que había provocado esa primera parte a tan alto nivel y los equipos salieron a respetarse y a esperar el fallo de uno para marcar. Se seguían las contras del Zaragoza a alta velocidad y después las aperturas de campo de Deco y los intentos de Ronaldinho de entrar en el área rival o asistencias hacia un Giuly algo disperso. Mucha intención y poca precisión es lo que se presentaba en una segunda parte que, aún así, seguía a alto nivel y sin llegar a defraudar a nadie. En ésas estábamos cuando en un lance de juego cuando Diego Milito lo agarra y Motta (que había substituido a un lesionado Edmilson) para deshacerse de él gesticula con los brazos y le llega a dar con la mano a Milito. Si esto hubiera sido un árbitro normal, como mucho señala falta de Milito o enseña tarjeta a los dos. Pero siendo Iturralde el árbitro y Rafa Guerrero el asistente, éstos ya tenían la perfecta excusa para cargarse un partido memorable.

¿Qué pasó? Pues os podéis imaginar lo que pasó si os digo que los protagonistas son Rafa Guerrero e Iturralde. ¿Ya os lo imagináis, no? Pues para aquellos que no se lo imaginen, os diré que Guerrero llama a Iturralde, y le cuenta que Motta ha intentado matar de golpe certero con premeditación y alebosía a Diego Milito, que debido al golpe de Motta a velocidad Mach 7, cayó desplomado y necesitaba de una ambulancia con urgencia. Iturralde, compungido, llama a una ambulancia y mientras expulsa a Motta, que lo mira con incredulidad. Si os digo la verdad, cuando he visto a Guerrero cuchicheando en la oreja de Iturralde, ya me he temido una expulsión. Y claro, al expulsar a Motta, se lió. Ronaldinho y Puyol fueron hacia Rafa Guerrero y, aprovechando que ya venía la ambulancia, iban a darle una clara muestra de lo que era un golpe a Mach 7 y no lo de Motta. También estaba por ahí el delegado (que acabó expulsado), Rijkaard (que mientras tranquilizaba a sus jugadores intentaba matar a Iturralde y Guerrero) y algún que otro jugador más que no se creía lo que pasaba. La mayoría de ellos aún no conocían al mediático Guerrero, salvo de algún anuncio de televisión de esta famosa estrella incipiente en este nuestro país. Después de 5 o 6 minutos de tangana, se reanudó el juego con un Camp Nou ardiente.

Pero como Iturralde es un gran árbitro, a la jugada siguiente, una carrera de Saviola que se dirige hacia meta sólo seguido por Gabi Milito y que éste último acaba derribando, la transforma en la segunda gran compensación del partido, expulsando a G.Milito y mirándolo con cara de decir "Lo siento, te ha tocado campeón". Con el reglamento en la mano, es roja, pero estoy segurísimo que si no llega a expulsar a Motta no hubiera expulsado a Milito. Lamentable. Iturralde pensará que la ley de la compensación es muy justa, pero a mí me parece el gran cáncer de nuestro arbitraje. Si uno se merece la expulsión, se la merece, pero no se la merece más porque hayas expulsado a otro jugador. Muy lamentable este arbitraje.

Después de esta gran interrupción del trío pseudo, sólo queda contar la resurrección de Ronaldinho. Yo no sé si durará mucho o si es fugaz, pero hoy ha hecho un auténtico partidazo. No por los dos (tres) goles, sinó porque ha sido el que más lo ha intentado y el que más peligro ha llevado al área maña. El golazo que mete de libre directo a 5 minutos del final, salva un partido al Barça complicadísimo y además de una manera maestra. El lanzamiento es magistral y César poco puede hacer (aunque va a su palo) por detener ese cañonazo a la escuadra (un gol muy parecido al que marcó contra el Levski). Y ya con todo el pescado vendido, otro magistral libre directo de Ronaldinho, toca el larguero y toca la línea de cal (aunque no llega a entrar) y un Saviola en una posición muy dudosa (totalmente fuera de juego, vaya) marca de cabeza a puerta vacía. Ya nadie del Zaragoza protestaba el 'orsay' porque el partido se había perdido en el 85', o quizá en el 72'...

Con partidos así da gusto, con árbitros así dan arcadas. ¿Por qué se creen protagonistas los secundarios? ¿Por qué Gabi Milito y Motta no jugarán el próximo partido e Iturralde y Rafa Guerrero seguirán campeando por los campos? Esta Federación da pena.

[Foto: FCBarcelona.com]

1 comentario:

marcianko dijo...

Se notó la mejoría del Barça desde el primer minuto, más velocidad en la circulación del balón, más concentración, excepto en el corner que significa el gol del Zaragoza, y más participación de los hombres clave.
En cuanto a la actuación arbitral, para mi el mayor error fue el fuera de juego de Saviola en el tercer gol, y en líneas generales hicieron un arbitraje correcto, más aciertos que errores con reparto de estos entre ambos equipos. Lo de Rafa, creo que de verdad vio lo que vio, o acaso no vimos todos en las imágenes en directo cómo Motta suelta el brazo hacía atrás, cosa que no debería hacer, y acto seguido se cae llevándose las manos a la cara Milito. Error, pero con fundamento. No me gusto que se fuera todo el equipo a protestar de esa manera, ya se que era injusta, pero otras veces las injusticias son al contrario, ahí el árbitro estuvo casero y me imagino que fue porque le asaltaron las dudas al ver semejante protesta, quizás pudo sacar alguna tarjeta más pero pienso que no lo hizo por no agrandar más el error. En fin, no hay que dar esa imagen, sobretodo porque es carnaza para los de la conspiración. La falta que origina el segundo gol de Ronnie me parece justa, es una entrada por detrás en la que derriba a Saviola, y el hecho de tocar balón no le exime de la falta que hace, creo que al único que se le exime cuando toca balón aunque se lleve por delante al contrario es al portero, y en este caso el defensa aunque llegue a tocar el balón también toca al delantero en el intento, así que falta sin más. En el tercer gol el fuera de juego es claro y lo que si se aprecia es la mala colocación del asistente, siendo más que posible que su atención estuviese dirigida al lanzamiento de la falta. Error grave del asistente, que por suerte no fue decisivo.
De todas formas el partido fue enorme y tuvo emoción hasta el final.