martes, septiembre 22, 2009

Popurrí

  • Eto'o reclama al Barça tres millones de euros por su traspaso al Inter. Parece que las cosas no quedaron tan cerradas como parecía ni las relaciones eran tan buenas como nos querían hacer ver, cosa que, evidentemente, ya sabíamos que no era así. Ahora Eto'o quiere el 15% de su traspaso que le corresponde por ley, y como el Barça lo tasó en 20 millones, pues quiere 3 millones. Mientras, el Barça niega que tenga que pagar ese dinero y dice que en traspasos así paga el club comprador y que esta condición sólo se da entre equipos españoles. Tiene toda la pinta que esto acabará en juicio.
  • "El deporte cultiva la excelencia de las virtudes físicas y morales de la especie. Es un espacio limpio, en el que se compite dentro de unas reglas universalmente aceptadas y estrictamente vigiladas, por árbitros imparciales siempre, por el ojo de la televisión ahora. Un espacio sin trampa ni cartón, un espacio sano y libre". ¿Quién ha firmado esta columna de opinión? ¡Relaño, el creador del villarato! Esa persona que, día sí y día también, afirma que existe una conspiración en el fútbol español para favorecer al Barça y perjudicar al Madrid. Conspiración, claro está, perpetrada por los árbitros, esos que son imparciales siempre (sic). El delirio de Relaño sigue oscureciendo a un periodista que, cuando se quita la bufanda, suele ser una opinión de referencia.
  • Ronaldinho carga contra Sport porque éstos, citando a una radio brasileña, dijeron que el brasileño sopesaba retirarse. No debería sopesarlo, debería hacerlo ya mismo y dejar de arrastrarse por los campos de fútbol. Mejor retirarse ahora que aún tiene algo de imagen que seguir riéndose de los aficionados de fútbol. Por desgracia, Ronaldinho ha desmentido la noticia. Yo ya perdí toda esperanza con él. Es una pena que seguramente uno de los mejores jugadores de este inicio de siglo se haya dejado de tal manera hasta un punto en el que encuestas sobre si debería retirarse arrojan una mayoría que dice que sí. Y tiene 29 años...Increíble.

Sin tiempo para reflexionar

Vuelve esta noche el Barça a jugar partido de Liga. No sirve de nada ahondar en las desgracias del calendario que tenemos y más cuando todo depende del desastroso calendario FIFA, pero sorprenden los contrastes. Hace unas semanas, se jugaba la primera jornada y dos semanas después se reanudaba la Liga. Hoy, el Barça juega después de haber jugado el sábado. Para los futboleros mejor así, pero ya estaría bien que algún día los mandamases de la FIFA - esos que saben tanto de fútbol como del ADN - hicieran un calendario decente o instaran a las grandes ligas a recortar a 18 equipos las primeras divisiones. Espero vivir para verlo.

Hablando ya del partido de esta noche (22h, C+), el Barça se enfrenta a uno de esos equipos siempre difíciles fuera de casa. El año pasado ganó in extremis gracias a la salida de Messi para remontar un gol en contra mientras que en casa empató 1-1 en el segundo partido de Guardiola, por aquel entonces el Barça acumulaba 1 punto de 6 posibles, ¡cómo han cambiado las cosas! Por otro lado, el Rácing no ha cambiado demasiado: ha perdido a Zigic, un jugador referencia para el ataque, por lo que por arriba serán menos peligrosos. Siguen teniendo al incombustible Munitis, aunque su nivel ya está muy lejos de sus primeras temporadas en el equipo cántabro. Y, como morbo añadido, está el cedido Henrique que jugará en el eje de la defensa, donde se ha hecho un sitio. Aunque juegue regularmente (caso aparte es el de Keirrison), lo que necesita Henrique es mejorar con la pelota en los pies, cosa que en el Rácing no conseguirá porque es un equipo que juega sin pelota (por imposible que resulte jugar al fútbol sin balón).

En el Barça, podríamos ver ya a Iniesta de titular y eso significaría que vuelve a estar a un gran nivel. Será uno de los grandes atractivos del partido, ya que el genio de Fuentealbilla da al Barça un dinamismo que sin él no tiene. Sin embargo, no faltarán alicientes por parte blaugrana: Messi tendrá el reto de intentar superar su actuación majestuosa del año pasado, donde en media hora dio la vuelta al partido con dos golazos; Ibrahimovic intentará seguir con su racha de gol por partido aunque, muy seguramente, seguirá teniendo detractores por falta de gol; Chygrynskiy querrá demostrar a todos que Guardiola no se equivocó en apostar por él en detrimento de Henrique, que estará enfrente. Y, sobretodo, el Barça deberá demostrar que un campeón gana en todos los campos por difíciles que sean para seguir manteniendo el pulso con un Madrid con la pegada por bandera. Que gane el mejor.

domingo, septiembre 20, 2009

La máquina funcionó 40 minutos

Segunda goleada consecutiva que se lleva el Atlético en el Camp Nou (sí, Camp Nou, ¿tanto cuesta aprendérselo después de más de 50 años y dejar de decir Nou Camp?) y segunda vez consecutiva en la que el partido muere antes de llegar a la media parte. 40 minutos necesitó el Barça para finiquitar el partido y dejar el marcador en 4-0 ante un Atleti bochornoso y con realmente muy mala pinta. Con los mimbres que tiene podría haber hecho mucho más de lo que ha mostrado en los primeros 45 minutos. Ante este Barça no te puedes relajar o te mata en minutos.

Concretamente menos de dos minutos son los que necesitó Ibrahimovic para abrir el marcador con un toque bellísimo. Jugada de manual: el Barça va moviendo la pelota desde Valdés (que batió su récord de imbatibilidad) hasta llegar al extremo izquierdo, donde se encontraba Busquets (en posiblemente su única gran intervención - positiva, ya que después regaló un gol a los rojiblancos - del partido para un jugador que está lejos del nivel de la temporada pasada) que habilitó al sueco para que este resolviera, al primer toque, con un leve toque con el exterior de la bota. 3 goles en 3 partidos para Zlatan y ya está en lo más alto de la tabla de goleadores. Desde aquí no emitiremos ningún juicio hasta mayo, pero sus números hasta el momento son realmente buenos.

Podríamos decir que la 'resistencia' colchonera duró eso, 2 minutos. Tampoco sería justo decir que el Atlético se desdibujó después del gol: salieron empanados desde el túnel de vestuarios. Salieron sin tensión y el Barça tocó, tocó y tocó hasta que Messi marcó el segundo sobre el cuarto de hora del partido. Si antes no llegaron más fue por falta de puntería de los culés, que nunca tuvieron un gran obstáculo con la zaga de los de Abel. Cabe destacar que mientras el Barça jugó por las bandas, el equipo lo bordó, con la ayuda inestimable de los carrileros atléticos que veían pasar disparados a Leo o Thierry. Justo cuando el Barça dejó de aprovechar esa debilidad, el partido se tornó espeso.

Aún estábamos en la media hora de partido cuando un cacao de Alves ponía el 3-0 en el marcador. Poco más tarde, en el 40, Keita se unía a la fiesta marcando a placer después de una asistencia desde la línea de fondo de Messi que tuvo tiempo de hacer todas las filigranas posibles y revolverse antes de dar el pase de la muerte. Muy flojita la defensa atlética. Y podría haber llegado el quinto si el árbitro hubiera pitado el clarísimo penalty que le hacen a Ibrahimovic tres minutos después. Villarato. El caso es que en la jugada siguiente, Busquets le enviaba una gran asistencia a Agüero que el argentino definiría excelentemente ante Valdés, parando su récord. Así, los dos equipos afrontaban el túnel de vestuarios con un 4-1 en el luminoso, como la temporada pasada.

Y podrían haberse quedado en el vestuario, porque la segunda mitad no tuvo historia. El Atlético mordió un poco más, Forlán tuvo un par de buenas ocasiones y acabó transformando la tercera después de un semi-regalo de Valdés, que midió mal en el servicio en largo y lo envió a la cabeza de Perea que cedió al uruguayo para marcar el 4-2. El partido ya parecía morir con ese resultado cuando Messi, a pase de Alves - magnífico el brasileño nuevamente -, batía de nuevo a Roberto (pobre debut del chico) con un disparo cruzado con la derecha y ponía en pie de nuevo al Camp Nou que celebraba poder ver al argentino hasta 2016. Si sigue con este nivel, poco más podremos decir desde aquí.

Por lo demás, a destacar la vuelta de Iniesta al Camp Nou. Jugó media hora, substituyendo a Xavi (menudo lujo de cambio) y no tuvo mucho trabajo. Dejó un par de pases interesantes y alguna 'croqueta' suya, regate que debería patentar pronto. También regresó Márquez, pero apenas pudimos verlo. Al que sí que vimos fue a Chygrynskiy, que dejó grandes desplazamientos y también temeridades que apunto estuvieron de costar algún gol al Barça y que pusieron a más de uno el corazón en la garganta. Menuda sangre fría la del ucraniano que, eso sí, aparece siempre con el mismo semblante, haga lo que haga. Un personaje peculiar 'Dima'.

Un aspecto a mejorar es la distancia entre centrales. Desde que está Guardiola es normal ver al Barça iniciar el juego en un esquema similiar a un 2-2-1-2-3, con los centrales muy abiertos y los laterales casi confundidos con mediocampistas. Hoy ha sido un caso extremo que le ha costado dos goles al Barça. Dos pérdidas del Barça en creación le han costado sendos goles. Queda un espacio en el centro enorme que han aprovechado primero el Kun y luego Forlán casi sin oposición, ya que el central llega siempre tarde por encontrarse lejos del eje de la defensa. Es un tema que debería ser estudiado porque puede pasarle factura al equipo, sobretodo en eliminatorias Champions. Por lo demás, una primera parte de 10 y una segunda en la que se cubrió el expediente. Más preocupante es lo del Atlético, que vive una situación que, por fuerza, tenía que acabar afectando al rendimiento deportivo como ha pasado al final. Una pena porque tiene plantilla para estar arriba.

sábado, septiembre 19, 2009

Concentración ante todo

Históricamente, los duelos Barça-Atleti siempre han deparado grandes encuentros con marcadores abultados. El Atlético de Madrid es un equipo que en años anteriores ha venido haciendo favores al otro equipo de su ciudad ganándole puntos al Barça hasta el punto que al principio de cada temporada se decía que el Madrid salía con +6 puntos de ventaja sobre el Barça, los que los culés perderían con los colchoneros. El año pasado la cosa se mantuvo más o menos igual: el Barça logró ganar abultadamente en el Camp Nou (6-1) pero luego perdió en el Calderón en un partido loco (4-3) que dio vida al Madrid en Liga.

Este año parece que el resultado a favor del Barça está tan claro que el partido de hoy se torna peligrosísimo. El Atlético es un equipo que cuando lo crees muerto saca su mejor fútbol, y con la pólvora que tiene arriba puede complicarle el partido a cualquier equipo del mundo, por mucho que sea este - a priori - imbatible Barça en el Camp Nou. Por eso, el Barça debe salir bien concentrado, con marcas fijas tanto a Forlán como a Agüero e intentar parar los contrataques rápidos, que es la fuente principal de peligro colchonero.

Analizando a los rojiblancos, son un equipo que en estático sufren muchísimo. No tienen ningún jugador con calidad en el desplazamiento en corto o en largo (pillándome los dedos, podríamos poner a Jurado en este perfil) y les falta el 10, el jugador que les dé la calidad en las transiciones. Por esa razón, si el Barça consigue parar las salidas en velocidad habrá abortado el peligro inmediato, aunque no del todo, ya que en Forlán tienen a un jugador que la pega muy bien desde larga distancia, un jugador al que le gusta jugar fuera del área. Agüero, en principio, no tiene tanto peligro hoy, ya que es un ratón de área y esa zona no la pisará mucho el Atlético si el partido sale tal como lo plantearán los entrenadores. Por las bandas, con Maxi y, sobretodo, Simao pueden llevar peligro, pero siempre en contras ya que en estático no tienen la calidad suficiente como para desbordar e iniciar jugada.

En defensa son débiles, con especial incidencia en las bandas. No tienen especialista en la banda y por allí entran los rivales casi sin oposición. Para aprovechar al máximo esta situación, Guardiola debe colocar a Messi hoy pegado a la banda (un Messi al que, por cierto, se le da bastante bien el equipo del Manzanares) y no ponerlo en el centro, dejando ese frente a Ibra. Henry debería utilizar esa frustración que se llevó el otro día al ser cambiado para reivindicarse hoy por la izquierda donde puede hacer mucho daño. Ibrahimovic lo tendrá más difícil, ya que por el centro el Atlético es un equipo más correoso y lo marcaran de cerca. De todas maneras, es un buen partido para calibrar el estado del sueco y la concentración del Barça en general. Hoy, a las 22h, despejaremos dudas.

viernes, septiembre 18, 2009

Sin visión a largo plazo

Al final, lo que era un secreto a voces, se ha confirmado esta mañana. Messi ha firmado el contrato que le unirá al Barça - teóricamente - hasta 2016. Es la sexta renovación de Messi desde que en 2005 pasó a ser miembro del primer equipo, pero estoy seguro que no será la última. El argentino ve aumentados sus emolumentos y pasará a ser el mejor pagado de la plantilla y uno de los mejores pagados (posiblemente el mejor) en el mundo. Además, su cláusula se verá aumentada hasta los 250 millones de euros que, unidos a todos los impuestos que habría que pagar en caso de hacerla efectiva, convierten su fichaje por otro equipo en una quimera. Laporta ya podrá decir que dejó blindado a Messi cuando se fue.

No seré yo quien discuta que Messi debe ser el mejor pagado ni entraré a valorar las cifras de su contrato. Al fin y al cabo, el fútbol ha llegado a unos extremos muy difíciles de reconducir por mucho que estemos en tiempos de crisis y las cifras que se mueven, por muy escandalosas que sean, son de 'mercado'. Lo que me cuesta más de entender es la duración excesiva del contrato. Las características más valoradas de Messi son la velocidad y el desborde, cualidades que a partir de los 25 dejan de crecer y, como máximo, puedes mantenerlas más o menos estables aunque sin poder detener la involución debida al tiempo.

Valoremos la situación de Messi: tiene 22 años (cumple años sobre finales de junio) y un largo historial de lesiones a sus espaldas. En 2016, Leo contará con 29 años. Siendo positivos, podemos decir que Messi puede seguir con la salud muscular del curso pasado, aunque por su explosividad será casi inevitable que no siga sufriendo lesiones musculares. Analizando la edad, con 29 años la velocidad de Messi seguirá estando allí pero en una dimensión menor a la de ahora. Ningún jugador de esa edad, por mucho que haya sido rápido de joven, ha podido mantener ese alto ritmo durante un periodo más o menos largo (es decir, sin lesiones aparentes). Un ejemplo claro es Ronaldo, un jugador que como Messi es pura explosividad, arranca en estático y en unos segundos ya no puedes seguirlo pero que cada dos por tres arrastraba lesiones musculares. Sin embargo, en el caso del brasileño, también podíamos achacar un porcentaje importante de sus lesiones a su estilo de vida. Aún así, confiar en que Leo siga siendo Leo con 29 años es desconocer el plano físico de los deportistas de alto nivel.

Más anecdótico es lo de la cláusula. 250 millones para que a nadie se le ocurra tocar al argentino, por mucho que él diga que su intención es acabar su carrera en el Barça. Aunque si tan decidido está de su futuro no entiendo a qué viene tanta renovación... En realidad, todo este asunto de las cláusulas de rescisión, es un aspecto que deberían corregir o directamente eliminar. ¿Qué diferencia hay entre poner una cláusula de 250 o no poner ninguna? ¿No queda suficientemente claro que el equipo no quiere vender? La cláusula, en vez de ser una fijación estimada del valor del jugador para el equipo, acaba siendo una medida de presión para el jugador de turno. "¿No me renuevas? Pues conozco a uno que pagará mi cláusula, así que espabila si quieres que me quede". Encuentro mucho mejor el modelo que se sigue en las otras ligas, donde obligas a los dos equipos a negociar y a ponerse de acuerdo. Es una manera de hacer las cosas que favorece a los equipos más pequeños y que aporta más competitividad y, sobretodo, menos dolores de cabeza a aquellos clubes que cuentan con un jugador que ha hecho una gran temporada y tienen que renovarlo con prisa para subirle la cláusula.

jueves, septiembre 17, 2009

Los juicios en mayo

Adaptarse cuesta siempre. Cuesta a todos, incluso a los cracks. Aquí en Barcelona tenemos el reciente ejemplo de Henry, que cuajó una primera temporada muy floja y en la segunda se salió, siendo pieza clave del triplete culé. Por cierto, sorprende y mucho que la pieza menos 'cotizada' del tridente atacante culé sea un tío como Henry, un crack mundial que podríamos colocar entre el quinto y el sexto en importancia del equipo cuando en el 99% de plantillas mundiales sería el número uno indiscutible, eso habla muy bien del actual once culé.

Volviendo al tema central, no es justo dar palos a Ibrahimovic por sus primeros partidos como barcelonista (en los que lleva 2 goles en 2 jornadas de Liga, también hay que decirlo). Está rindiendo a un gran nivel para los partidos que lleva jugados y sólo el tiempo podrá mejorarlo aún más. Cuando coja los complicados automatismos de ataque culés contemplaremos al verdadero Zlatan, un Messi de 1,90. Mientras, es normal ver embudos en el ataque ya que tanto Leo como él juegan en posiciones muy similares. Guardiola debe estar trabajando en ello. No será fácil, pues Zlatan viene como referencia de juego de su equipo - aún siendo el delantero - y ahora deberá ser uno más. Su gran genio seguro que acelera su aclimatación.

Tampoco sería justo juzgar a Samuel a estas alturas de temporada, aunque su caso es un poco diferente ya que el Inter juega a otra cosa. No es tan mezquino, futbolísticamente hablando, como pareció demostrar ayer, pero no es un equipo al que le guste la pelota. Les gusta correr más que la pelota. Samuel por tanto deslucirá más y tendrá menos ocasiones por partido, así que tendrá que evolucionar como delantero y aprovechar las que tenga. A su favor está que no tendrá que participar tanto en el juego de equipo, que era su lastre aquí en Barcelona, y que correr se le da bastante bien. Pero no será el último partido de la temporada en el que Eto'o se pase 90 minutos corriendo sin oler la pelota. Ahora deberá ser un 9 puro.

miércoles, septiembre 16, 2009

Chutar, chutar, chutar

Y chutar. El Barça hoy se atascó sobremanera en el recinto italiano Giussepe Meaza. San Siro acogió un choque entre dos grandes aunque sólo se vio uno en el campo. El Inter, dejando de lado un intervalo de unos 20 minutos en la primera mitad, se ha borrado descaradamente del partido y se ha metido atrás, dejando arriba a los dos puntas. Eto'o, si no fuera porque todas las miradas culés se centraban en él cada vez que los italianos cruzaban la línea de medios, podríamos decir que ni ha jugado. Desaparecido el camerunés en un estilo de juego que no le favorece en nada. Samuel no es un jugador de grandes jugadas, necesita buenos pases para existir y hoy no ha recibido ninguno. Tampoco su 'rival' sueco hizo mucho peligro, aunque tuvo sus ocasiones y participó más en el juego del equipo, también teniendo en cuenta que el Barça quería jugar al fútbol y el Inter no.

Aún con todo, el primer tiempo resultó bastante entretenido e incluso el Barça gozó de grandes ocasiones que desperdició. Una inusitada abundancia de espacios en la zaga interista propició que cada vez que el Barça pasaba de medio campo San Siro callara (rompiendo el silencio con los pitos dedicados a Zlatan). Pero no duró mucho. El Inter se vino arriba al ver que el Barça se relajaba y tuvieron sus mejores ocasiones, aunque ninguna especialmente clara. El autor de todo el peligro del equipo de Mourinho fue Diego Milito, un delantero goleador pero de segunda fila, voluntarioso pero técnicamente pobre, rápido pero ineficaz en la toma de decisiones. Cuando el cronómetro ya rozaba el 45, el Barça estuvo a punto de marcar de nuevo, pero todo se quedó en un intento. Las cosas, sin embargo, apuntaban bien para la segunda mitad.

Nada más lejos de la realidad. Mourinho pasó revista, leyó los poemas que había estado componiendo durante el partido con los errores de su equipo y el Inter salió metido en su área en la segunda parte. El Barça no sabía atacar la zona interista y se limitó a pasar horizontalmente la pelota, con obsesión por acabar en el centro en cada ocasión, originando un embudo de grandes dimensiones. Toques, toques y más toques y ningún chute aunque han tenido mil ocasiones para hacerlo y contamos con grandes tiradores en el equipo. El tiempo iba pasando y las cosas seguían igual, ni la salida de Iniesta logró romper el muro interista (y el manchego se unió al cuello de botella blaugrana). El partido acabó con 0-0 y con la sensación de haber malgastado una ocasión inigualable para dar un golpe en la mesa y postularse como candidato inamovible a primero de grupo. Otra vez será.

martes, septiembre 15, 2009

La gloria sólo espera a uno

Hoy comienza la Champions y con ella las ilusiones de 32 equipos que lucharán todos, aunque por objetivos muy distintos. Algunos tienen rodeado y más que rodeado el día 22 de mayo, día grande para el fútbol europeo y mundial; otros lucharán por pasar la fase de grupos y a partir de ahí comenzar una nueva guerra; los últimos, intentarán puntuar y dar alguna sorpresa ante los más grandes para darse a conocer en Europa (y de paso ingresar el buen dinero que da la UEFA por victoria en Champions).

Los grandes favoritos vienen a ser más o menos los de siempre. Yo particularmente este año veo muy fuerte al Inter, con una gran plantilla al gusto de Mourinho, saben jugar rápido y en defensa son un muro. Otros grandes son el Barça (aunque la hazaña de repetir Champions lo autodescarte apelando a la lógica), el remodelado Madrid (para el cual es casi una obligación moral - y económica - la victoria), el Chelsea y el United, no obstante cabe decir que estos últimos han perdido al 'crack' que te gana Champions y que se antoja casi indispensable para ganar la Champions (Messi en el Barça, Ronaldo en el United, Kaká en el Milan, Gerrard en el Liverpool...), un tipo de jugador que no es Rooney por mucho que Ferguson quiera arroparle.

Pero sólo un equipo podrá levantar la orejona. Sólo uno tendrá acceso a ese pequeño club de privilegiados que pueden contar entre su palmarés tener una Copa de Europa (o algunas más en el caso de otros). Una competición que se estira durante meses y en la que se quedarán por el camino grandes favoritos, equipos para los cuales la lucha durante tantos meses no habrá servido de nada y que fracasarán a los ojos de su afición. 31 perdedores y sólo un ganador. La Champions ha vuelto, ¡y qué grande es!