miércoles, noviembre 15, 2006

¡Pues el mío más! (II)

Segunda edición de esta sección que creo que promete muchas ediciones (por desgracia). Ésta no sabría si calificarla de pataleta o de "¡Pues el mío más!". Las dos cosas más o menos vienen a ser lo mismo cuando se habla de Tomás Guasch. Tocayo de Roncero, Guasch siempre que escribe su columna de opinión, aunque esté hablando de cangrejos de río, aprovecha para decir lo que roba el Barça y el decreto que hace que vayan a ser campeones de liga hasta 2024.

Yo no sé si lo hace en serio, en broma o para no defraudar a sus fans, pero el tema ya es un poco pesado. Esta vez, hablando del Nàstic ha aprovechado para lanzar sus típicas puyitas hacia el eterno rival de su Espanyol.

Camp Clar en marcha. Examen de conciencia en la plantilla. Luis César, con crédito ilimitado. Las peñas ahí, en su puesto, dando ejemplo de vigor. Un bus, al menos uno, listo para el asalto a La Romareda. El presidente, donde debe: al frente del negociado grana. Un fichaje en puertas. Me ha picado el mosquito Nàstic o es que tanta normalidad, tanto hacer las cosas como no hace casi nadie en el fútbol me tiene descolocado. Que sí, que al equipo le falta ganar. Pero ganar es de ordinarios... Ganar, ganar: ¡con arbitrajes como los del Barça, el Nàstic estaba quinto de la Liga! Hablaba ayer con Javier Díaz, del semanario La Vila, y le participaba lo mismo que vengo repitiendo desde que empezó la temporada: el Nàstic se salvará. O me llevaré la mayor sorpresa desagradable de mi vida. ¡No hay conquista sin sufrimiento! Por ejemplo, Makukula. ¡Espabila y ánimo, que el equipo necesita tus goles!

Estamos hoy a medio camino desde el partido que el equipo mereció ganarle al Deportivo y el del domingo en Zaragoza. Un buen equipo, el aragonés. Magnífico en casa. Pero con una virtud que el Nàstic puede aprovechar: deja jugar. Es decir, si el equipo está atento atrás y sabe estirarse tendrá sus ocasiones. Seguro. Me preguntaban en La Vila si jugar con los equipos que deja el Barça es bueno o malo. Le contesté que bastante indiferente, pero me quedó por añadir que si hay problema es por lo cabreados que les pillas. El final del Camp Nou no se olvidó esa la vera del Pilar. [Tomás Guasch, ¡ladrones!]
Me gustaría que algún día todos los periodistas se ciñeran a hablar de lo que realmente saben y no de sus fobias y manías. Quizá no lo hagan porque si tuvieran que escribir lo que saben y no sus manías, entregarían a sus diarios hojas en blanco. Lo peor es que esta gente que se queja tanto de los arbitrajes, cuando los árbitros les favorecen se callan y miran hacia otro lado. Muy triste.

2 comentarios:

marcianko dijo...

Eso Xals, quítale la careta a este personaje que sólo vive del cuento de la lechera. Menuda prensa que tenemos en España, aunque los hay que ni tan siquiera se les debería llamar periodistas, porque este Guasa de periodista lo único que tiene es el carné que seguro que se lo habrá ganado vete a saber tu cómo. En fin, lo peor es que hay gente, y no me refiero sólo a los pardillos, que le tiene en cuenta sus opiniones. Pero sin duda, el peor es quien le paga, ¿qué oscuro propósito habrá detrás de todo esto?

Xals dijo...

Siempre tiene que haber un típico bufón en la redacción. Y en un diario como el AS, que es de los que sustentan la teoria conspirativa de Villar y los suyos con el Barça y contra el Madrid y los españoles en general, pues el 'bufón' tiene que estar constantente dándole a un tema muy cansado ya.

Eso sí, cuando los árbitros favorecen al Madrid o perjudican al Barça, se callan. No sólo él, sinó todos los que quieren destapar esa conspiración.

Saludos.