viernes, agosto 21, 2009

A vueltas con la alineación del Gamper

Más allá que el Gámper sea aún en pretemporada y que, en consecuencia, sea ideal para todo tipo de probaturas, es el primer partido de la temporada en casa, cuando te presentas, revives éxitos - o haces propósito de enmienda - y enseñas a la afición las nuevas caras. Este año particularmente había mucha expectación en torno al Gamper: las posibilidades de ver al tricampeón de vuelta, el primer partido de Messi como virtual número uno y, sobretodo, el debut de Ibrahimovic después de llegar lesionado. Las expectativas eran máximas y el público respondió: más de 94000 espectadores, con un horario criminal (al que iré más tarde) y con unos precios que quitaban las ganas a más de uno. Pero la ocasión lo valía, además con un rival que apunta a la Premier post-Cristiano.

Por todo eso, considero que lo mejor que podía hacer Guardiola era sacar a Ibrahimovic y Messi, los dos ídolos, de inicio. Ya que tenían que jugar igualmente, qué menos que hacerle ese regalo a una afición que quedó algo decepcionada con el once de inicio. Está bien que se premie a los chicos de la cantera, pero hubieran quedado satisfechos igual jugando en la segunda parte con un público seguramente más entregado después de haber visto a sus ídolos. No me sorprende leer que el Camp Nou estuvo apagado: un público nada habitual (seguramente para muchos será su único partido de la temporada) que se desplaza a Barcelona para ver el partido, se encontró con chicos que seguramente ni conocía cuando venía a ver a Zlatan o a Leo. Eso unido a los repetidos fallos en el juego - más debidos al nerviosismo y a las ganas de agradar que a la calidad de los chicos - y al gol del City dejaron al estadio helado hasta bien entrada la segunda mitad cuando despertó (literalmente, por las horas que eran ya) de nuevo al compás de Ibrahimovic y Messi.

No me vale el argumento de las lesiones. Damos por supuesto que tanto el sueco como Messi tenían que jugar 45 minutos así que, ¿qué más da que fuera en la primera parte? Además, yendo al extremo podríamos decir que el riesgo de lesión era mucho mayor en la segunda parte cuando el equipo se volcó al ataque y el riesgo de entradas peligrosas o de malas caídas era bastante más alto que en la primera mitad. Siendo prácticos, el riesgo de lesión era el mismo o menor en la primera parte que en la segunda. Por tanto, no puedo entender la decisión de Guardiola al privar al público de un inicio con los cracks.

Por último, quería hablar sobre el horario criminal que nos brindaron las televisiones: 22.15h en la teoría, pero el partido dio inicio cerca de las 22.30h. Un partido que tú y yo sabemos que asisten en su mayoría niños y gente de fuera de Barcelona. Por mucho que sea verano, un chaval de 5 o 6 años a las once de la noche ya está medio dormido, y más viendo que no están sus ídolos jugando. Y a eso le sumas la hora en la que acaba el partido, el tráfico post-partido en Barcelona y el recorrido mayor o menor a recorrer para volver a casa. Supongo que la media sería de varias horas. Los clubes viven secuestrados - y muy a gusto con sus grandes cheques - por los caprichos de unas televisiones que no dan tregua ni el día en que más niños van al campo.

1 comentario:

shojan croif dijo...

Totalmente de acuerdo. Sobre todo con tu último párrafo.

Cabe recordar que Guardiola ya hizo algo similar el año pasado.