lunes, agosto 24, 2009

La moderación como filosofía

Decía Guardiola que repetir el triplete es casi imposible. De hecho, el simple hecho de conseguir ganar las 3 competiciones de la temporada es un objetivo casi imposible. Un sueño, y como la mayoría de sueños, imposible de conseguir. No debería el Barça ni su entorno presionarse por repetir la temporada pasada, porque sólo puede llevar a frustraciones innecesarias. Hagámonos a la idea: la temporada pasada fue un hito en el fútbol mundial, es irrepetible. El 2009 será de esos años que quedarán grabados a fuego en la memoria del barcelonista, como el periodo del 90-94 con el Dream Team, el 2005 con la vuelta a los títulos o el 2006 con la ansiada Champions. Ha sido la temporada de la consolidación de la marca Barça o cómo ganar todo cuando más de medio equipo titular ha salido de tu cantera con un modelo de juego muy particular. (Casi) irrepetible.

Con esto no digo que se deba rebajar la ambición, nada más lejos de la realidad. El Barça es el máximo favorito de todas las competiciones que disputará este año y en consecuencia tiene que luchar hasta el final por cada una o como mínimo dejarse la piel en el intento. Su objetivo debe ser ese, no una cifra concreta de títulos. Leí hace unos días que el modelo del Barça debía ser el Manchester de la temporada pasada (disputaba 7 títulos, perdió la Supercopa Europea ante el Zenit, quedó apeado en semifinales de la F.A. Cup y fue derrotado en la final de la Champions, pero ganó Premier, Carling, Mundialito de Clubs y la Community Shield para un total de 4 títulos de 7 posibles) y creo que fue un comentario muy acertado. Es cierto que el United sólo ganó un título de importancia, la Premier, pero siguió ganando que es lo más difícil cuando has llegado arriba del todo.

El Barça debe dejar de ponerse losas en la espalda y aliviar la presión que sufre por parte del entorno. Debe ser consciente de sus límites y no obsesionarse con ganar todo. Como el año pasado, debe ir paso a paso y construyendo su leyenda con paciencia. El objetivo de este año tiene que ser seguir ganando, que el club entre en un ciclo ganador sin perder la ambición, renovando piezas año tras año. Guardiola conoce muy bien al entorno y su maestría en su manejo fue clave para conseguir los éxitos de la temporada pasada. Sabe de la tendencia autodestructiva que impera en el Barça cada vez que se consigue algo y quiere evitar esto a toda costa. Hasta el momento todas sus declaraciones van enfocadas a calmar la euforia y a volver a la filosofía del día a día que tan bien fue en su primer año. Este año será mucho más difícil. Esperemos que Guardiola no acabe muy quemado y que la prensa espere a final de temporada para hacer sus juicios. Aunque me temo que conseguir otro triplete es bastante más factible que la moderación de la prensa.

PD: Por cierto, parece que uno de los culebrones del verano ha terminado con final positivo para el Barça. Se comenta que el Barça habría fichado a Chygrynskiy por 23 millones y que sería anunciado después de la Supercopa de Europa, este viernes.

1 comentario:

shojan croif dijo...

Piano, piano.

Chygrynskiy. Lo que he visto en reportajes me gusta. Alto y con buena salida de balón. Un reemplazo para Márquez.