jueves, enero 11, 2007

The End

O Game Over, como prefieras decirlo. El caso es que Beckham el 1 de Julio será jugador de Los Angeles Galaxy. El inglés dejó un mensaje a Mijatovic, Insert Coin, y el serbio y Calderón, que en principio pensaban renovarle por su increíble rentabilidad extradeportiva, después de las dos derrotas seguidas, decidieron borrar todo rastro que oliera a Florentino y a Galáctico y romper negociaciones con el inglés.

Podrás pensar, ¿cómo ha llegado el Madrid a la situación de dejar negociar con cualquier club a un jugador que sólo por el 50% de los derechos de imagen te aporta más de 10 millones de €? Básicamente, por ese 50% dichoso. Beckham quería cobrar el 100% de sus derechos de imagen y al Madrid ya no le salía tan a cuenta un futbolista con una ficha altísima y sin recibir ingresos por parte de su imagen. La situación quedó en punto muerto y sólo Calderón con sus declaraciones diciendo que el británico se quería quedar y el Madrid quería renovarle. Otra falsa declaración de un presidente que a los culés nos recuerda demasiado a otro presidente nuestro de cuyo nombre no quiero acordarme. El Innombrable ha vuelto reencarnado de madridista, otro día habrá tiempo de hablar de él.


Beckham llegó al Madrid en Junio de 2003, después de firmar por el conjunto blanco el 17 de ese mismo mes. Después de que meses antes el presidente en ese momento del Real Madrid, Florentino Pérez, contestara con un rotundo Never, never, never a la pregunta de si Beckham jugaría la próxima temporada en el Bernabeu, Beckham llegó a la capital española después de un fichaje envuelto en polémica. Polémica debida a la intrusión del Madrid en el fichaje que había realizado el candidato a la presidencia del Barcelona, que celebraba elecciones después de las dimisiones de Gaspart y Reyna, Joan Laporta. Este último anunció el acuerdo con el Manchester, pero el jugador ya había tomado su decisión y decidió ir al Madrid. Su fichaje fue la cumbre de los fichajes mediáticos, galácticos, de la era Florentino Pérez. Fue considerado, además, como un durísimo golpe al máximo rival, al quedarse estos sin su fichaje estrella y con un proyecto deportivo huerfano de estrellas y con un entrenador novato.

La trayectoria de Beckham en el Madrid ha ido de más a menos. De comenzar como un auténtico crack darlo todo en el campo pero sin llegar a hacer nada, un caso muy parecido a Raúl. El Madrid de los cinco galácticos, liderado por Zidane y dirigido por Queiroz, comenzó su andanza por esa liga 2003-2004 como un torrente, arrollando a todo equipo que se les cruzaba y endosándoles goleadas luciendo un fútbol sensacional que deslumbró a Europa. La batuta de Zidane se hacía notar y el Madrid parecía invencible. En ese contexto, Beckham, quitándole la banda derecha a Figo, se centraba en poner pelotas al área y en lanzar faltas, con su magnífico pie derecho. Demostraba también su acierto realizador al marcar 5 goles en sus primeros 16 partidos, cosa notable para un mediocampista. Todo parecía dorado para el inglés y para el Madrid, que se paseaba por España y Europa.

La crisis de Beckham llegó con la crisis galáctica, a finales de marzo de 2003, donde el equipo blanco perdió en Copa de Europa contra el Mónaco y la final de la Copa del Rey perdida contra el Zaragoza en la prórroga tras comenzar marcando el mismo Beckham y ponerse 1-0 ganando en el estadio de Montjuïc. En la Champions, cayó ante el Mónaco después de ganar 4-2 en la idea y perder 3-1 en la vuelta. Y en la liga, una racha de muchísimos partidos seguidos sin ganar, acabó con el equipo cuarto, superado por un Barcelona fulgurante en la segunda vuelta y con el Valencia cantando el alirón.

La temporada 2003/2004 (exceptuando el final) fue la única temporada en la que Beckham rindió a un nivel esperado. Desde ahí, comenzó la cuesta abajo del Madrid deportivamente hablando y el ocaso de la carrera futbolística de Beckham. La gente comenzó a ver en él un producto de marketing, un futbolista hecho marca y no el crack que les había vendido Florentino al presentarlo en julio. Y para más inri, el eterno rival que parecía hundido después de que le quitaran a Beckham, había conseguido fichar a un joven y desconocido brasileño llamado Ronaldinho que había sido la revolución de la Liga pasada y que había ayudado en gran medida a conseguir la segunda plaza liguera. Y para colmo de males, el delantero con más hambre de gloria, Samuel Eto'o, cogía el avión desde Mallorca hasta Barcelona, después del pago de 24 millones de € repartidos entre Mallorca y Madrid.

Las últimas dos temporadas de Beckham en el Madrid se resumen en mucho pundonor, en mucho sudar la camiseta y en contados libres directos que el británico clavaba en la portería contraria. No destacó demasiado en el terreno de juego, pero se le seguía viendo en múltiples anuncios y compromisos publicitarios. Publicidad y Beckham eran inseparables, y el Madrid aún lo elevó más en esa carrera por conseguir millones y más millones por sus crecientes contratos de imagen, mientras en el terreno de juego paseaba una imagen más bien pobre.

Al final acabará, presumiblemente, su carrera en los EEUU, el templo de la publicidad y otro escalón más para conseguir el gran objetivo de Beckham: Hollywood. Los Angeles juzgará al inglés, aunque tendrá un margen de confianza de salida amplísimo ya. Como dice Csai D. en uno de los comentarios de su blog, la gente en América está enloquecida con la llegada del británico y será noticia de portada en todos los periódicos nacionales.

Así es Beckham, el futbolista nacido para ser estrella fuera del verde césped de los campos de fútbol.

Fotos: Vi.nl, Abc.es, As.com

1 comentario:

shojan (fitzgerald) cruyff dijo...

Un análisis muy completo. Quizá el punto exacto lo dé el recuento de títulos desde que fichó por el Real Madrid. Sólo la Supercopa de España. Muy pobre bagage.
La clave de su fichaje, no nos engañemos ha sido siempre los fuertes ingresos que percibía el club por sus derechos de imagen. Accesoriamente, Beckham para mí, no ha pasado de ser un jugador correcto al que le sentaba mejor el blanco para su imagen. Quizá una camiseta oscura y rayada le afearan un tanto esa imagen pulcra que quería dar. Esto que acabo de decir no es coña, lo digo de verdad.
También dejas caer otro punto que me parece interesante: La convivencia de Raúl con dos industrias de marketing a su lado, lo dejó para los leones. Raúl no ha vuelto a ser el mismo desde que Ronaldo aterrizó en el Bernabéu. Cuando se completó el círculo con Pocholo, su declive fue total. Demasiados egos desbocados para tan poco espacio. Y mal ejemplo que cundió viciando al vestuario y a una cantera de la que no hay señas de vida.

Yo lo despacho con menos finura en mi post.

Saludos fiera

Insert Coin, jajaja qué bueno