miércoles, octubre 24, 2007

Henry, el aristócrata del área

No seré yo el que hable mal de Henry. Si recordáis, expuse una serie de razones por las cuales Henry era un buen fichaje para el Barcelona y recuerdo haber exhibido sus cifras estratosféricas en la Premier por la blogosfera culé. No me arrepiento. Sin embargo, y aunque aún es demasiado pronto como para hablar, no veo en Henry notables mejoras desde sus primeros pasos como azulgrana. Se le ve igual de participativo, sigue tirando desmarques y tiene una calidad que le permite tanto irse del 1 contra 1 como meter un balón de gol a un compañero. Pero no es eso lo que uno espera de Henry, no en su totalidad.

Hoy, en la tertulia de "El Gatillo", un podcast organizado por Csai D., este último me preguntaba qué alternativas hay al bajón de Messi o a ese posible reajustamiento del esquema rival para parar al '19' argentino. "Que vuelva Ronaldinho... o que Henry se ponga las pilas". Siendo lo primero cada vez más lejano, la llave del gol blaugrana recae en el récordman francés. Y con 4 goles en 10 partidos (datos engañosos, como Van Nistelrooy el año pasado, ya que sólo ha marcado en dos partidos) no parece que lleve con soltura esa responsabilidad. A Eto'o, que para algunos resultó un alivio que se lesionara, se le comienza a echar de menos.

Quizá la adaptación al fútbol español no le esté resultando tan beneficiosa como en un principio se esperaba, también es cierto que lleva apenas un par de meses de competición en España. Pero cuando se ve jugar a Henry, da la sensación de ser un jugador ajeno a este deporte. Un jugador que juega sin querer mancharse (aunque todos coincidiremos en su gusto por tirarse a por pelotas que nunca llegará o a hacer una falta por detrás y lanzarse al suelo para que resulte menos escandalosa la infracción, aunque sea mucho más notoria) y que la toca con una suavidad y con una calidad que parece hasta mágico. Es como si en el fútbol se repitiera esa sociedad estamental de la Edad Media, como si él fuera un noble, un aristócrata que ve como los hombres de a pie se dejan la piel en el césped y él mientras espera su momento para dar el zarpazo. Un zarpazo que, en la mayoría de ocasiones, será suave, noble, pero letal.

3 comentarios:

Juan Carlos dijo...

En esto sí coincido contigo, Xals. De todos modos creo que la mejora de Henry es una cuestión de tiempo.

Respecto a El Gatillo, Csai ha tenido un problema técnico y no lo ha podido grabar. Una pena. A ver si nos cita otra vez para charlar un rato.
Salut, amic.

shojan croif dijo...

Perfectamente. Romario, también rehuía el cuerpo a cuerpo. Pero son jugadores con una técnica tan depurada, que a mi me resulta comprensible. Quizá se les pueda echar en cara que juegan demasiado a esperar el fallo del rival, pero ir al choque, no te garantiza salir con el balón controlado y orientado para hacer una jugada definitiva. Aunque haya quien piense lo contrario, que tampoco es desdeñable. Es simplemente, la forma de entender el fútbol de cada uno.

Los números del Arsenal no creo que los repita en el Barça. El aficionado no se puede llevar a engaño con esto. Henry a venido a sumar, no a ser la suma.

Y ahora dime, ¿qué arquetipo prefieres?

Me ha gustado mucho este post.

Chus dijo...

Me "enorgullece" decir que en julio ya avisé de lo que iba a pasar con Henry. Una liga en la que 16 de los equipos juegan con 7 defensas no es una Liga para un delantero que lleva ocho años jugando al contrataque y al espacio largo. Sobre todo cuando, aparte de casi todo el equipo contrario, te encuentras en el centro del ataque con la mitad del tuyo (Ronnie, Messi, Deco, Iniesta... todos metidos en el centro del borde del área).

Lamentablemente, es tarde para cambiar las costumbres de un jugador de 30 años, por mucho que el galo lo esté intentando. O cambio de sistema, o cambio de cromos, porque me temo que con la actual plantilla el 4-3-3 de rpincipios de la era Rijkaard ya no se sostiene. Se juega sin bandas y hacia el centro, el mediocampo es extremadamente blandito (Yayá aparte), nadie hace caso a los laterales cuando se incorporan al ataque... Repito, el 4-3-3 ya no se sostiene, porque los jugadores que sostenían la lógica de este planteamiento ya no existen (un extremo-extremo como Giuly, un segundo delantero centro como Larsson, un centro del campo rocoso y de calidad como el formado por Edmilson-Van Bommel-Deco...). Y encima, el único que desbordaba un poco por la banda izquierda está empeñado en jugar de falso 9 (Ronnie). Demencial.