sábado, septiembre 22, 2007

La afición no ayuda

Que Ronaldinho no está en su mejor forma lo sabemos todos. Que intenta volver a serlo, pocos. Sorprende que una afición que le criticaba (me incluyo) que no entrenara con el equipo y que no encarara en el uno contra uno le pitara contra el Lyon cuando lleva desde el principio de la temporada entrenando y ante el Lyon intentó encarar en repetidas ocasiones. Que no le saliera bien es una cosa, que se le castigue por el intento fallido no es de recibo.

Para ser el que llegó a ser, Ronaldinho tuvo que errar muchas veces. Seguramente en Paris también se cabrearon con él en ocasiones, aquí en sus primeros partidos la gente le criticaba porque ni marcaba ni daba pases y parecía - de hecho, era así - que el equipo estaba descompensado para hacerle un hueco. Pero Ronaldinho fue creciendo, se hizo con los automatismos de un equipo hecho para él, comenzó a dar pases sin mirar porque sabía que allí habría alguien, comenzó a driblar porque se veía con la fuerza para ello, porque sabía que estaba en estado de gracia y el público no le recriminaría un error.

No ayudan a Ronaldinho los pitos. Quien crea que sirve de toque de atención, no debe haber visto muchos partidos de Ronaldinho. Imaginad que trabajáis de cara al público, y cada día vienen manadas de personas a decirte que eres un vago, un incompetente y que deberías dejar el puesto a otro. Quizá el orgullo te haga superarte un par de días, pero cuando esto se repita tu moral acabará por los suelos. No es bueno que Ronaldinho se sienta sin confianza porque todo lo que hizo lo hizo porque sentía que podía. La cola de vaca la intentó porque él creía que podría irse así del rival.

El problema de los cracks es que todos conocen su librillo. Antes de esos regates que se inventó el Gaúcho en el Camp Nou, los defensas no sabían por dónde les iba a salir Ronaldinho. Ahora se ven niños por la calle haciendo la cola de vaca. Los defensas saben qué hará Ronaldinho, por dónde saldrá en cada acción y a quién buscará. Estudiar al Barça suele traducirse en estudiar videos de Ronaldinho y cómo secarle completamente. Ronaldinho no tiene la velocidad y verticalidad de Messi, que pone el máximo de revoluciones en segundos. Si no le dejan hacer lo que sabe, tendrá que reinventarse a él mismo, y eso requiere tiempo, paciencia y confianza. Y el Camp Nou debe entenderlo.

Por las razones de las que hablo en el anterior párrafo, es normal que la salida de Ronaldinho beneficiara al equipo contra el Lyon. El Barça sigue jugando para Ronaldinho. La gran mayoría de pelotas de ataque van a parar a los pies del brasileño. Cuando ya no estaba y entró un jugador que se mueve tanto como Iniesta, el Lyon no sabía como defender al nuevo Barça. Comenzaron a llegarle pelotas a Henry, que acabó harto de tanto pedir balones durante una hora de encuentro, y con ello el peligro. Iniesta, el mejor revulsivo del mundo, había puesto patas arriba todo el esquema defensivo del Lyon en minutos. Los últimos minutos del Barça, que fueron casi un ataque-y-gol, hicieron que el público se llevara esa imagen de que un Barça sin Ronaldinho es mejor para todos.

Esta noche, por razones médicas, Ronaldinho no jugará ante el Sevilla. Cuando vuelva a pisar el césped del Camp Nou, espero que la gente no se decida a pitarle. Primero, porque es un activo importante para el club, y segundo porque estarán cavando la fosa de Ronaldinho pensando que le dan 'toques de atención'. Ronaldinho no es Deco. Un Deco al que, por cierto, también se le pitó, incomprensiblemente, ante el Lyon. Deco, junto a Touré y Abidal, está siendo el mejor jugador del inicio liguero blaugrana, y es el que menos pitos se merece. Cuánto me gustaría el ambiente del Gámper cada fin de semana.

1 comentario:

CristianPulina dijo...

Grandisimo post.Si pueden ayudar los pitos,pero hubieran ayudado el año pasado,cuando claramente se le veía una actitud de darle todo absolutamente igual...este año está poniendo todo de su parte(al menos en el campo) para volver a ser el que era,y por supuesto,no ayudan para nada esos pitos.

Lo triste de todo,es que nos está pasando algo que no vemos y nos contradecimos...hablo de Messi.

Todo el mundo raja ahora de Ronaldinho,pero cuando estaba en plena forma todo el mundo lo aplaudía y todo daba igual,incluso que no jugará lo que debía...ahora empiezan a hacerlo ya con Messi con titulares de "esperemos que al menos rijkaard se entere de que Messi debe jugar siempre"


ESTO ES LO GRAVE...Y AHÍ EMPIEZA A FUNDIRSE A UN JUGADOR...cuando se le ensalza hasta el infinito y el mismo tarde o temprano se lo acaba creyendo.