Vuelve esta noche el Barça a jugar partido de Liga. No sirve de nada ahondar en las desgracias del calendario que tenemos y más cuando todo depende del desastroso calendario FIFA, pero sorprenden los contrastes. Hace unas semanas, se jugaba la primera jornada y dos semanas después se reanudaba la Liga. Hoy, el Barça juega después de haber jugado el sábado. Para los futboleros mejor así, pero ya estaría bien que algún día los mandamases de la FIFA - esos que saben tanto de fútbol como del ADN - hicieran un calendario decente o instaran a las grandes ligas a recortar a 18 equipos las primeras divisiones. Espero vivir para verlo.
Hablando ya del partido de esta noche (22h, C+), el Barça se enfrenta a uno de esos equipos siempre difíciles fuera de casa. El año pasado ganó in extremis gracias a la salida de Messi para remontar un gol en contra mientras que en casa empató 1-1 en el segundo partido de Guardiola, por aquel entonces el Barça acumulaba 1 punto de 6 posibles, ¡cómo han cambiado las cosas! Por otro lado, el Rácing no ha cambiado demasiado: ha perdido a Zigic, un jugador referencia para el ataque, por lo que por arriba serán menos peligrosos. Siguen teniendo al incombustible Munitis, aunque su nivel ya está muy lejos de sus primeras temporadas en el equipo cántabro. Y, como morbo añadido, está el cedido Henrique que jugará en el eje de la defensa, donde se ha hecho un sitio. Aunque juegue regularmente (caso aparte es el de Keirrison), lo que necesita Henrique es mejorar con la pelota en los pies, cosa que en el Rácing no conseguirá porque es un equipo que juega sin pelota (por imposible que resulte jugar al fútbol sin balón).
En el Barça, podríamos ver ya a Iniesta de titular y eso significaría que vuelve a estar a un gran nivel. Será uno de los grandes atractivos del partido, ya que el genio de Fuentealbilla da al Barça un dinamismo que sin él no tiene. Sin embargo, no faltarán alicientes por parte blaugrana: Messi tendrá el reto de intentar superar su actuación majestuosa del año pasado, donde en media hora dio la vuelta al partido con dos golazos; Ibrahimovic intentará seguir con su racha de gol por partido aunque, muy seguramente, seguirá teniendo detractores por falta de gol; Chygrynskiy querrá demostrar a todos que Guardiola no se equivocó en apostar por él en detrimento de Henrique, que estará enfrente. Y, sobretodo, el Barça deberá demostrar que un campeón gana en todos los campos por difíciles que sean para seguir manteniendo el pulso con un Madrid con la pegada por bandera. Que gane el mejor.
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martes, septiembre 22, 2009
Sin tiempo para reflexionar
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domingo, septiembre 20, 2009
La máquina funcionó 40 minutos
Segunda goleada consecutiva que se lleva el Atlético en el Camp Nou (sí, Camp Nou, ¿tanto cuesta aprendérselo después de más de 50 años y dejar de decir Nou Camp?) y segunda vez consecutiva en la que el partido muere antes de llegar a la media parte. 40 minutos necesitó el Barça para finiquitar el partido y dejar el marcador en 4-0 ante un Atleti bochornoso y con realmente muy mala pinta. Con los mimbres que tiene podría haber hecho mucho más de lo que ha mostrado en los primeros 45 minutos. Ante este Barça no te puedes relajar o te mata en minutos.
Concretamente menos de dos minutos son los que necesitó Ibrahimovic para abrir el marcador con un toque bellísimo. Jugada de manual: el Barça va moviendo la pelota desde Valdés (que batió su récord de imbatibilidad) hasta llegar al extremo izquierdo, donde se encontraba Busquets (en posiblemente su única gran intervención - positiva, ya que después regaló un gol a los rojiblancos - del partido para un jugador que está lejos del nivel de la temporada pasada) que habilitó al sueco para que este resolviera, al primer toque, con un leve toque con el exterior de la bota. 3 goles en 3 partidos para Zlatan y ya está en lo más alto de la tabla de goleadores. Desde aquí no emitiremos ningún juicio hasta mayo, pero sus números hasta el momento son realmente buenos.
Podríamos decir que la 'resistencia' colchonera duró eso, 2 minutos. Tampoco sería justo decir que el Atlético se desdibujó después del gol: salieron empanados desde el túnel de vestuarios. Salieron sin tensión y el Barça tocó, tocó y tocó hasta que Messi marcó el segundo sobre el cuarto de hora del partido. Si antes no llegaron más fue por falta de puntería de los culés, que nunca tuvieron un gran obstáculo con la zaga de los de Abel. Cabe destacar que mientras el Barça jugó por las bandas, el equipo lo bordó, con la ayuda inestimable de los carrileros atléticos que veían pasar disparados a Leo o Thierry. Justo cuando el Barça dejó de aprovechar esa debilidad, el partido se tornó espeso.
Aún estábamos en la media hora de partido cuando un cacao de Alves ponía el 3-0 en el marcador. Poco más tarde, en el 40, Keita se unía a la fiesta marcando a placer después de una asistencia desde la línea de fondo de Messi que tuvo tiempo de hacer todas las filigranas posibles y revolverse antes de dar el pase de la muerte. Muy flojita la defensa atlética. Y podría haber llegado el quinto si el árbitro hubiera pitado el clarísimo penalty que le hacen a Ibrahimovic tres minutos después. Villarato. El caso es que en la jugada siguiente, Busquets le enviaba una gran asistencia a Agüero que el argentino definiría excelentemente ante Valdés, parando su récord. Así, los dos equipos afrontaban el túnel de vestuarios con un 4-1 en el luminoso, como la temporada pasada.
Y podrían haberse quedado en el vestuario, porque la segunda mitad no tuvo historia. El Atlético mordió un poco más, Forlán tuvo un par de buenas ocasiones y acabó transformando la tercera después de un semi-regalo de Valdés, que midió mal en el servicio en largo y lo envió a la cabeza de Perea que cedió al uruguayo para marcar el 4-2. El partido ya parecía morir con ese resultado cuando Messi, a pase de Alves - magnífico el brasileño nuevamente -, batía de nuevo a Roberto (pobre debut del chico) con un disparo cruzado con la derecha y ponía en pie de nuevo al Camp Nou que celebraba poder ver al argentino hasta 2016. Si sigue con este nivel, poco más podremos decir desde aquí.
Por lo demás, a destacar la vuelta de Iniesta al Camp Nou. Jugó media hora, substituyendo a Xavi (menudo lujo de cambio) y no tuvo mucho trabajo. Dejó un par de pases interesantes y alguna 'croqueta' suya, regate que debería patentar pronto. También regresó Márquez, pero apenas pudimos verlo. Al que sí que vimos fue a Chygrynskiy, que dejó grandes desplazamientos y también temeridades que apunto estuvieron de costar algún gol al Barça y que pusieron a más de uno el corazón en la garganta. Menuda sangre fría la del ucraniano que, eso sí, aparece siempre con el mismo semblante, haga lo que haga. Un personaje peculiar 'Dima'.
Un aspecto a mejorar es la distancia entre centrales. Desde que está Guardiola es normal ver al Barça iniciar el juego en un esquema similiar a un 2-2-1-2-3, con los centrales muy abiertos y los laterales casi confundidos con mediocampistas. Hoy ha sido un caso extremo que le ha costado dos goles al Barça. Dos pérdidas del Barça en creación le han costado sendos goles. Queda un espacio en el centro enorme que han aprovechado primero el Kun y luego Forlán casi sin oposición, ya que el central llega siempre tarde por encontrarse lejos del eje de la defensa. Es un tema que debería ser estudiado porque puede pasarle factura al equipo, sobretodo en eliminatorias Champions. Por lo demás, una primera parte de 10 y una segunda en la que se cubrió el expediente. Más preocupante es lo del Atlético, que vive una situación que, por fuerza, tenía que acabar afectando al rendimiento deportivo como ha pasado al final. Una pena porque tiene plantilla para estar arriba.
Concretamente menos de dos minutos son los que necesitó Ibrahimovic para abrir el marcador con un toque bellísimo. Jugada de manual: el Barça va moviendo la pelota desde Valdés (que batió su récord de imbatibilidad) hasta llegar al extremo izquierdo, donde se encontraba Busquets (en posiblemente su única gran intervención - positiva, ya que después regaló un gol a los rojiblancos - del partido para un jugador que está lejos del nivel de la temporada pasada) que habilitó al sueco para que este resolviera, al primer toque, con un leve toque con el exterior de la bota. 3 goles en 3 partidos para Zlatan y ya está en lo más alto de la tabla de goleadores. Desde aquí no emitiremos ningún juicio hasta mayo, pero sus números hasta el momento son realmente buenos.
Podríamos decir que la 'resistencia' colchonera duró eso, 2 minutos. Tampoco sería justo decir que el Atlético se desdibujó después del gol: salieron empanados desde el túnel de vestuarios. Salieron sin tensión y el Barça tocó, tocó y tocó hasta que Messi marcó el segundo sobre el cuarto de hora del partido. Si antes no llegaron más fue por falta de puntería de los culés, que nunca tuvieron un gran obstáculo con la zaga de los de Abel. Cabe destacar que mientras el Barça jugó por las bandas, el equipo lo bordó, con la ayuda inestimable de los carrileros atléticos que veían pasar disparados a Leo o Thierry. Justo cuando el Barça dejó de aprovechar esa debilidad, el partido se tornó espeso.
Aún estábamos en la media hora de partido cuando un cacao de Alves ponía el 3-0 en el marcador. Poco más tarde, en el 40, Keita se unía a la fiesta marcando a placer después de una asistencia desde la línea de fondo de Messi que tuvo tiempo de hacer todas las filigranas posibles y revolverse antes de dar el pase de la muerte. Muy flojita la defensa atlética. Y podría haber llegado el quinto si el árbitro hubiera pitado el clarísimo penalty que le hacen a Ibrahimovic tres minutos después. Villarato. El caso es que en la jugada siguiente, Busquets le enviaba una gran asistencia a Agüero que el argentino definiría excelentemente ante Valdés, parando su récord. Así, los dos equipos afrontaban el túnel de vestuarios con un 4-1 en el luminoso, como la temporada pasada.
Y podrían haberse quedado en el vestuario, porque la segunda mitad no tuvo historia. El Atlético mordió un poco más, Forlán tuvo un par de buenas ocasiones y acabó transformando la tercera después de un semi-regalo de Valdés, que midió mal en el servicio en largo y lo envió a la cabeza de Perea que cedió al uruguayo para marcar el 4-2. El partido ya parecía morir con ese resultado cuando Messi, a pase de Alves - magnífico el brasileño nuevamente -, batía de nuevo a Roberto (pobre debut del chico) con un disparo cruzado con la derecha y ponía en pie de nuevo al Camp Nou que celebraba poder ver al argentino hasta 2016. Si sigue con este nivel, poco más podremos decir desde aquí.
Por lo demás, a destacar la vuelta de Iniesta al Camp Nou. Jugó media hora, substituyendo a Xavi (menudo lujo de cambio) y no tuvo mucho trabajo. Dejó un par de pases interesantes y alguna 'croqueta' suya, regate que debería patentar pronto. También regresó Márquez, pero apenas pudimos verlo. Al que sí que vimos fue a Chygrynskiy, que dejó grandes desplazamientos y también temeridades que apunto estuvieron de costar algún gol al Barça y que pusieron a más de uno el corazón en la garganta. Menuda sangre fría la del ucraniano que, eso sí, aparece siempre con el mismo semblante, haga lo que haga. Un personaje peculiar 'Dima'.
Un aspecto a mejorar es la distancia entre centrales. Desde que está Guardiola es normal ver al Barça iniciar el juego en un esquema similiar a un 2-2-1-2-3, con los centrales muy abiertos y los laterales casi confundidos con mediocampistas. Hoy ha sido un caso extremo que le ha costado dos goles al Barça. Dos pérdidas del Barça en creación le han costado sendos goles. Queda un espacio en el centro enorme que han aprovechado primero el Kun y luego Forlán casi sin oposición, ya que el central llega siempre tarde por encontrarse lejos del eje de la defensa. Es un tema que debería ser estudiado porque puede pasarle factura al equipo, sobretodo en eliminatorias Champions. Por lo demás, una primera parte de 10 y una segunda en la que se cubrió el expediente. Más preocupante es lo del Atlético, que vive una situación que, por fuerza, tenía que acabar afectando al rendimiento deportivo como ha pasado al final. Una pena porque tiene plantilla para estar arriba.
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jueves, septiembre 17, 2009
Los juicios en mayo
Adaptarse cuesta siempre. Cuesta a todos, incluso a los cracks. Aquí en Barcelona tenemos el reciente ejemplo de Henry, que cuajó una primera temporada muy floja y en la segunda se salió, siendo pieza clave del triplete culé. Por cierto, sorprende y mucho que la pieza menos 'cotizada' del tridente atacante culé sea un tío como Henry, un crack mundial que podríamos colocar entre el quinto y el sexto en importancia del equipo cuando en el 99% de plantillas mundiales sería el número uno indiscutible, eso habla muy bien del actual once culé.
Volviendo al tema central, no es justo dar palos a Ibrahimovic por sus primeros partidos como barcelonista (en los que lleva 2 goles en 2 jornadas de Liga, también hay que decirlo). Está rindiendo a un gran nivel para los partidos que lleva jugados y sólo el tiempo podrá mejorarlo aún más. Cuando coja los complicados automatismos de ataque culés contemplaremos al verdadero Zlatan, un Messi de 1,90. Mientras, es normal ver embudos en el ataque ya que tanto Leo como él juegan en posiciones muy similares. Guardiola debe estar trabajando en ello. No será fácil, pues Zlatan viene como referencia de juego de su equipo - aún siendo el delantero - y ahora deberá ser uno más. Su gran genio seguro que acelera su aclimatación.
Tampoco sería justo juzgar a Samuel a estas alturas de temporada, aunque su caso es un poco diferente ya que el Inter juega a otra cosa. No es tan mezquino, futbolísticamente hablando, como pareció demostrar ayer, pero no es un equipo al que le guste la pelota. Les gusta correr más que la pelota. Samuel por tanto deslucirá más y tendrá menos ocasiones por partido, así que tendrá que evolucionar como delantero y aprovechar las que tenga. A su favor está que no tendrá que participar tanto en el juego de equipo, que era su lastre aquí en Barcelona, y que correr se le da bastante bien. Pero no será el último partido de la temporada en el que Eto'o se pase 90 minutos corriendo sin oler la pelota. Ahora deberá ser un 9 puro.
Volviendo al tema central, no es justo dar palos a Ibrahimovic por sus primeros partidos como barcelonista (en los que lleva 2 goles en 2 jornadas de Liga, también hay que decirlo). Está rindiendo a un gran nivel para los partidos que lleva jugados y sólo el tiempo podrá mejorarlo aún más. Cuando coja los complicados automatismos de ataque culés contemplaremos al verdadero Zlatan, un Messi de 1,90. Mientras, es normal ver embudos en el ataque ya que tanto Leo como él juegan en posiciones muy similares. Guardiola debe estar trabajando en ello. No será fácil, pues Zlatan viene como referencia de juego de su equipo - aún siendo el delantero - y ahora deberá ser uno más. Su gran genio seguro que acelera su aclimatación.
Tampoco sería justo juzgar a Samuel a estas alturas de temporada, aunque su caso es un poco diferente ya que el Inter juega a otra cosa. No es tan mezquino, futbolísticamente hablando, como pareció demostrar ayer, pero no es un equipo al que le guste la pelota. Les gusta correr más que la pelota. Samuel por tanto deslucirá más y tendrá menos ocasiones por partido, así que tendrá que evolucionar como delantero y aprovechar las que tenga. A su favor está que no tendrá que participar tanto en el juego de equipo, que era su lastre aquí en Barcelona, y que correr se le da bastante bien. Pero no será el último partido de la temporada en el que Eto'o se pase 90 minutos corriendo sin oler la pelota. Ahora deberá ser un 9 puro.
miércoles, septiembre 16, 2009
Chutar, chutar, chutar
Y chutar. El Barça hoy se atascó sobremanera en el recinto italiano Giussepe Meaza. San Siro acogió un choque entre dos grandes aunque sólo se vio uno en el campo. El Inter, dejando de lado un intervalo de unos 20 minutos en la primera mitad, se ha borrado descaradamente del partido y se ha metido atrás, dejando arriba a los dos puntas. Eto'o, si no fuera porque todas las miradas culés se centraban en él cada vez que los italianos cruzaban la línea de medios, podríamos decir que ni ha jugado. Desaparecido el camerunés en un estilo de juego que no le favorece en nada. Samuel no es un jugador de grandes jugadas, necesita buenos pases para existir y hoy no ha recibido ninguno. Tampoco su 'rival' sueco hizo mucho peligro, aunque tuvo sus ocasiones y participó más en el juego del equipo, también teniendo en cuenta que el Barça quería jugar al fútbol y el Inter no.
Aún con todo, el primer tiempo resultó bastante entretenido e incluso el Barça gozó de grandes ocasiones que desperdició. Una inusitada abundancia de espacios en la zaga interista propició que cada vez que el Barça pasaba de medio campo San Siro callara (rompiendo el silencio con los pitos dedicados a Zlatan). Pero no duró mucho. El Inter se vino arriba al ver que el Barça se relajaba y tuvieron sus mejores ocasiones, aunque ninguna especialmente clara. El autor de todo el peligro del equipo de Mourinho fue Diego Milito, un delantero goleador pero de segunda fila, voluntarioso pero técnicamente pobre, rápido pero ineficaz en la toma de decisiones. Cuando el cronómetro ya rozaba el 45, el Barça estuvo a punto de marcar de nuevo, pero todo se quedó en un intento. Las cosas, sin embargo, apuntaban bien para la segunda mitad.
Nada más lejos de la realidad. Mourinho pasó revista, leyó los poemas que había estado componiendo durante el partido con los errores de su equipo y el Inter salió metido en su área en la segunda parte. El Barça no sabía atacar la zona interista y se limitó a pasar horizontalmente la pelota, con obsesión por acabar en el centro en cada ocasión, originando un embudo de grandes dimensiones. Toques, toques y más toques y ningún chute aunque han tenido mil ocasiones para hacerlo y contamos con grandes tiradores en el equipo. El tiempo iba pasando y las cosas seguían igual, ni la salida de Iniesta logró romper el muro interista (y el manchego se unió al cuello de botella blaugrana). El partido acabó con 0-0 y con la sensación de haber malgastado una ocasión inigualable para dar un golpe en la mesa y postularse como candidato inamovible a primero de grupo. Otra vez será.
Aún con todo, el primer tiempo resultó bastante entretenido e incluso el Barça gozó de grandes ocasiones que desperdició. Una inusitada abundancia de espacios en la zaga interista propició que cada vez que el Barça pasaba de medio campo San Siro callara (rompiendo el silencio con los pitos dedicados a Zlatan). Pero no duró mucho. El Inter se vino arriba al ver que el Barça se relajaba y tuvieron sus mejores ocasiones, aunque ninguna especialmente clara. El autor de todo el peligro del equipo de Mourinho fue Diego Milito, un delantero goleador pero de segunda fila, voluntarioso pero técnicamente pobre, rápido pero ineficaz en la toma de decisiones. Cuando el cronómetro ya rozaba el 45, el Barça estuvo a punto de marcar de nuevo, pero todo se quedó en un intento. Las cosas, sin embargo, apuntaban bien para la segunda mitad.
Nada más lejos de la realidad. Mourinho pasó revista, leyó los poemas que había estado componiendo durante el partido con los errores de su equipo y el Inter salió metido en su área en la segunda parte. El Barça no sabía atacar la zona interista y se limitó a pasar horizontalmente la pelota, con obsesión por acabar en el centro en cada ocasión, originando un embudo de grandes dimensiones. Toques, toques y más toques y ningún chute aunque han tenido mil ocasiones para hacerlo y contamos con grandes tiradores en el equipo. El tiempo iba pasando y las cosas seguían igual, ni la salida de Iniesta logró romper el muro interista (y el manchego se unió al cuello de botella blaugrana). El partido acabó con 0-0 y con la sensación de haber malgastado una ocasión inigualable para dar un golpe en la mesa y postularse como candidato inamovible a primero de grupo. Otra vez será.
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lunes, septiembre 14, 2009
Clave no es la palabra
En situaciones normales, un Inter-Barça siempre sería un partido clave e importantísimo para el Barça. Un rival de esta categoría tendría que estar reservado para grandes choques en la Champions, pero el sistema que utiliza la UEFA ha determinado que el Inter, campeón 3 veces seguidas del Scudetto, es un rival del bombo 2, mientras que el Milan, un equipo que se arrastra por todos los campos que pasa, es del primer bombo. Cosas de la UEFA, que se basa únicamente en cuán lejos llegan los equipos en la Champions.
Por tanto, un partido en el que los dos contendientes podrían ser perfectamente los de la final del Bernabéu, se convierte en el primer partido de la fase de grupos de la Champions. No significa por eso que sea un partido menor, ya que cuando se enfrentan dos equipazos de tal magnitud siempre tiene que verse algo en el campo. Además, será el partido del morbo: Eto'o contra el equipo que lo echó; Ibrahimovic contra la grada a la cual hizo callar cuando vestía sus colores; Mourinho contra su querido enemigo, ese Barça el cual estaría dirigiendo ahora si no fuera por la arriesgada apuesta - ganadora, visto lo visto - de Txiki. Maxwell se lo perderá por lesión, también podría haber sido un duelo interesante el suyo con Maicon.
El resultado servirá para saber más o menos dónde se encuentran los dos equipos. El Barça viene ganando todo lo que se le pone delante, aunque se echa de menos la brillantez de la temporada anterior. Sin embargo, y para desgracia interista, el héroe de Stamford Bridge ha vuelto, y con él la verticalidad perdida. Con Don Andrés y con el Messi del Barça - lejos de aquel en el que se convierte cuando lleva la albiceleste - vuelve el mejor fútbol al Camp Nou. En el Inter, Eto'o se destapa haciendo lo que mejor sabe e incluso mejorándolo, como vimos este fin de semana con el golazo al Parma. Los interistas siguen siendo una garantía en el Scudetto pero unos desconocidos en Europa, la gran asignatura pendiente de Mourinho desde que la ganó, sorprendentemente, con el Oporto. Este año son uno de los máximos candidatos, como su rival de mañana. Sería un buen partido para la final del Bernabéu.
Por tanto, un partido en el que los dos contendientes podrían ser perfectamente los de la final del Bernabéu, se convierte en el primer partido de la fase de grupos de la Champions. No significa por eso que sea un partido menor, ya que cuando se enfrentan dos equipazos de tal magnitud siempre tiene que verse algo en el campo. Además, será el partido del morbo: Eto'o contra el equipo que lo echó; Ibrahimovic contra la grada a la cual hizo callar cuando vestía sus colores; Mourinho contra su querido enemigo, ese Barça el cual estaría dirigiendo ahora si no fuera por la arriesgada apuesta - ganadora, visto lo visto - de Txiki. Maxwell se lo perderá por lesión, también podría haber sido un duelo interesante el suyo con Maicon.
El resultado servirá para saber más o menos dónde se encuentran los dos equipos. El Barça viene ganando todo lo que se le pone delante, aunque se echa de menos la brillantez de la temporada anterior. Sin embargo, y para desgracia interista, el héroe de Stamford Bridge ha vuelto, y con él la verticalidad perdida. Con Don Andrés y con el Messi del Barça - lejos de aquel en el que se convierte cuando lleva la albiceleste - vuelve el mejor fútbol al Camp Nou. En el Inter, Eto'o se destapa haciendo lo que mejor sabe e incluso mejorándolo, como vimos este fin de semana con el golazo al Parma. Los interistas siguen siendo una garantía en el Scudetto pero unos desconocidos en Europa, la gran asignatura pendiente de Mourinho desde que la ganó, sorprendentemente, con el Oporto. Este año son uno de los máximos candidatos, como su rival de mañana. Sería un buen partido para la final del Bernabéu.
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sábado, septiembre 12, 2009
Contraste absoluto
Decíamos en la previa que el Barça se enfrentaba a un partido duro delante de un rival crecido como el Getafe, que jugaba con el apoyo de su público. Además, el Barça hacía frente al cansancio post-selecciones y salía con una alineación de circunstancias sobretodo en la delantera, donde Ibrahimovic era acompañado por Pedro y Jeffrén. En el banquillo podíamos ver a Messi, Henry, Iniesta y Alves, gran parte del equipo titular blaugrana, quizá pensando más en San Siro que en los largos viajes (aunque seguro que Guardiola dirá que va partido por partido).
La primera parte ha sido soporífera. También es justo decir que el Getafe debería haberse ido ganando al descanso. Dos palos y algunas otras claras ocasiones que no han tenido premio para un equipo muy valiente. El Getafe ha jugado muy bien a la pelota, con transiciones rápidas y al primer toque. Míchel está haciendo un muy buen trabajo por lo visto. Aún así, el Barça ha estado flojito en defensa, dejando demasiadas ocasiones a los madrileños. No se puede culpar a nadie en especial, sino que ha sido el equipo el que ha bajado peligrosamente la intensidad defensiva hasta unos límites que casi le cuesta irse al descanso por debajo, aunque Ibrahimovic, en el suspiro final de la primera mitad, ha tenido una ocasión clarísima para adelantar al Barça, pero ha fallado.
Mención aparte merecen los dos canteranos, Pedro y Jeffrén. Los dos, aunque rápidos, han estado erráticos, sin saber muy bien qué hacer aparte de estar enganchados a la línea de banda. Especialmente Pedro ha estado desaparecido, lejos de los niveles que mostró en otros partidos y descartándose para partidos de alto nivel como el que se viene el miércoles en Milán. Además, se evidencia que la plantilla por arriba es corta. El venezolano estuvo algo mejor, sobretodo hacia el final de la primera mitad que comenzó a entenderse con Ibrahimovic, pero tampoco mejoró demasiado a su compañero.
En el segundo tiempo todo continuó igual hasta que sobre el 60 salieron los cracks: Messi e Iniesta. Aunque los dos no estén en su mejor nivel (sobretodo Iniesta, que viene de lesión y se le vio algo difuso), dieron un aire bien distinto al equipo del que tenía. Incluso Ibrahimovic se entonó y comenzó a aparecer, culminando su buen partido con un gol con algo de suerte, en el que un buen centro de Abidal (una de las grandes sorpresas de la tarde) fue desviado por el Cata e Ibrahimovic alcanzó a meter la puntera. A partir del 0-1, rondo gigante del Barça que acabaría en el 0-2 de Messi, a gran asistencia del sueco. Messi recuperó la sonrisa y el Barça arrancó tres puntos en feudo difícil y ya comanda la clasificación. Que dure.
La primera parte ha sido soporífera. También es justo decir que el Getafe debería haberse ido ganando al descanso. Dos palos y algunas otras claras ocasiones que no han tenido premio para un equipo muy valiente. El Getafe ha jugado muy bien a la pelota, con transiciones rápidas y al primer toque. Míchel está haciendo un muy buen trabajo por lo visto. Aún así, el Barça ha estado flojito en defensa, dejando demasiadas ocasiones a los madrileños. No se puede culpar a nadie en especial, sino que ha sido el equipo el que ha bajado peligrosamente la intensidad defensiva hasta unos límites que casi le cuesta irse al descanso por debajo, aunque Ibrahimovic, en el suspiro final de la primera mitad, ha tenido una ocasión clarísima para adelantar al Barça, pero ha fallado.
Mención aparte merecen los dos canteranos, Pedro y Jeffrén. Los dos, aunque rápidos, han estado erráticos, sin saber muy bien qué hacer aparte de estar enganchados a la línea de banda. Especialmente Pedro ha estado desaparecido, lejos de los niveles que mostró en otros partidos y descartándose para partidos de alto nivel como el que se viene el miércoles en Milán. Además, se evidencia que la plantilla por arriba es corta. El venezolano estuvo algo mejor, sobretodo hacia el final de la primera mitad que comenzó a entenderse con Ibrahimovic, pero tampoco mejoró demasiado a su compañero.
En el segundo tiempo todo continuó igual hasta que sobre el 60 salieron los cracks: Messi e Iniesta. Aunque los dos no estén en su mejor nivel (sobretodo Iniesta, que viene de lesión y se le vio algo difuso), dieron un aire bien distinto al equipo del que tenía. Incluso Ibrahimovic se entonó y comenzó a aparecer, culminando su buen partido con un gol con algo de suerte, en el que un buen centro de Abidal (una de las grandes sorpresas de la tarde) fue desviado por el Cata e Ibrahimovic alcanzó a meter la puntera. A partir del 0-1, rondo gigante del Barça que acabaría en el 0-2 de Messi, a gran asistencia del sueco. Messi recuperó la sonrisa y el Barça arrancó tres puntos en feudo difícil y ya comanda la clasificación. Que dure.
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martes, septiembre 01, 2009
Un Barça cerebral
3 puntos y gol de Ibrahimovic. Pocas conclusiones más se pueden sacar de un partido que tuvo poca historia. Con Xavi libre durante todo el partido, el Sporting firmó su derrota desde el minuto 1 de partido. Los goles tenían que llegar y así fue. Bojan abrió el partido hacia el minuto 20 de partido y allí se certificó la victoria culé. Después de criticar contra el Shaktar el nulo peligro que provocaba el Barça en jugadas de estrategia, parece que esta vez han estado más acertados (y el Sporting más flojo en la marca, para ser justos) y los dos primeros goles fueron a través de este infravalorado recurso.
No me gustó el Barça. Es cierto que faltaba Henry, Iniesta y Messi. También que Ibrahimovic aún no se ha adaptado, aunque a cada partido que pase vaya provocando más peligro. Incluso puedo aceptar que el planteamiento del Sporting obligaba, en parte, a jugar así. Pero hoy el Barça ha jugado con la reserva, incluso relajados, con detalles que no indican nada bueno como son los taconcitos innecesarios en el medio del campo. Ha estado muy plano y jugando demasiado horizontal. Es aún normal teniendo en cuenta que es primer partido de Liga y que hay muchas ausencias, pero el Barça ha jugado notablemente mejor muchas veces sin los jugadores que hoy faltaban.
La segunda parte mejoró sensiblemente a la primera, quizá por la rendición oficiosa del Sporting, por su agotamiento o porque Guardiola quiso subir la marcha. El caso es que se llegó más y mejor pero seguía faltando fluidez en el centro del campo. Culpa de ello la tiene Busquets, que ha completado un partido horroroso. Pérdidas tontas, poca fluidez y nula visión de juego. El chico lleva unos partidos bastante flojos últimamente, esperemos que vuelva a recuperar su nivel. En el otro lado, Keita que realizó un buen partido, gol incluido, con llegadas con peligro constantes y demostrando gran poderío por arriba. Esta puede ser su temporada.
Me deja malas sensaciones este primer partido, espero que sea falta de acoplación unido a ausencias importantes, pero esperaba más del equipo que hoy ha saltado al terreno de juego. Además, deja al Barça con las bajas de Maxwell y Bojan. Lo del brasileño, que ha estado muy fino hoy, parecía algo más grave. Con algo de suerte deberían poder estar para después del parón de selecciones, donde se espera a un Barça más fluido, que juegue más a su estilo y menos con la pizarra. Un Barça, en definitiva, que utilice la cabeza para mover el juego y no exclusivamente para marcar goles (3 de 3 hoy). Ni tanto ni tan calvo.
No me gustó el Barça. Es cierto que faltaba Henry, Iniesta y Messi. También que Ibrahimovic aún no se ha adaptado, aunque a cada partido que pase vaya provocando más peligro. Incluso puedo aceptar que el planteamiento del Sporting obligaba, en parte, a jugar así. Pero hoy el Barça ha jugado con la reserva, incluso relajados, con detalles que no indican nada bueno como son los taconcitos innecesarios en el medio del campo. Ha estado muy plano y jugando demasiado horizontal. Es aún normal teniendo en cuenta que es primer partido de Liga y que hay muchas ausencias, pero el Barça ha jugado notablemente mejor muchas veces sin los jugadores que hoy faltaban.
La segunda parte mejoró sensiblemente a la primera, quizá por la rendición oficiosa del Sporting, por su agotamiento o porque Guardiola quiso subir la marcha. El caso es que se llegó más y mejor pero seguía faltando fluidez en el centro del campo. Culpa de ello la tiene Busquets, que ha completado un partido horroroso. Pérdidas tontas, poca fluidez y nula visión de juego. El chico lleva unos partidos bastante flojos últimamente, esperemos que vuelva a recuperar su nivel. En el otro lado, Keita que realizó un buen partido, gol incluido, con llegadas con peligro constantes y demostrando gran poderío por arriba. Esta puede ser su temporada.
Me deja malas sensaciones este primer partido, espero que sea falta de acoplación unido a ausencias importantes, pero esperaba más del equipo que hoy ha saltado al terreno de juego. Además, deja al Barça con las bajas de Maxwell y Bojan. Lo del brasileño, que ha estado muy fino hoy, parecía algo más grave. Con algo de suerte deberían poder estar para después del parón de selecciones, donde se espera a un Barça más fluido, que juegue más a su estilo y menos con la pizarra. Un Barça, en definitiva, que utilice la cabeza para mover el juego y no exclusivamente para marcar goles (3 de 3 hoy). Ni tanto ni tan calvo.
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jueves, agosto 20, 2009
El embudo contrataca
Comentábamos en la previa que gran parte del éxito del nuevo Barça se basaría en la distribución de los espacios entre Messi e Ibrahimovic. Los dos gustan de jugar por el centro y de mimar la pelota. Vista la segunda parte del Gámper, se puede decir que en su primer partido no han congeniado bien. Los dos por el centro o a escasos metros el uno del otro, muy estáticos. Podríamos decir que había dos Messi en el campo: el argentino y el sueco de 1,90. Hemos visto que Messi por Messi no es Messi al cuadrado, sino que es medio Messi. Al final, trofeo para los ingleses que han ejecutado a la perfección su juego: repliegue y contra o, lo que es lo mismo, 1 tiro, 1 gol.
La primera parte del partido se ha visto marcada por las ganas y la inexperiencia de los canteranos culés. Pedro y Jeffrén lo intentaron de todas las maneras por la banda, pero se les notó ansiosos por agradar. Aún así, dejaron buenos detalles. En la defensa, la noticia más destacable fue la lesión de Puyol y el buen ritmo de Maxwell, que acabó formando línea de 4 con tres chavales de la cantera: Fontás, Bartra y Montoya. Poco trabajo para los chicos y un gol en el que el ex-atlético Petrov les pilló desprevenidos. La veteranía sigue siendo un grado. En la medular Touré sigue siendo un seguro, a Busquets se la ha visto un poco perdido sin Xavi e Iniesta y a Guddy no se le ha visto, el islandés mentalmente está fuera.
Ya en la segunda entraron los deseados por la afición: Zlatan y Leo. Un dúo que está destinado a dar grandes alegrías... una vez que se entiendan. Por momentos la pareja recordó a la que formaron hace unos años el propio Messi con Ronaldinho: horizontalidad al estilo puro. Pases cortos, al pie, desborde 0, previsibilidad máxima. Les falta ritmo y compenetración, eso llega con el tiempo. Con los cracks en stand by, llegó la oportunidad de lucirse para tres de los chavales con más proyección de la cantera: Thiago, Gai y Jonathan Dos Santos. El primero, hijo de Mazinho, ha cumplido: bien en el corte, sabe mover la pelota y se acerca con peligro al área. El israelí está aún un poco verde, ha dejado detalles pero le queda aún un largo trecho a recorrer para ser jugador del primer equipo. Del último, poco podemos decir salvo que ya ha recorrido todo ese camino que le falta a Gai: es un jugador sensacional, muy inteligente, sabe escoger casi siempre la mejor opción. Es un jugador que apunta claramente al primer equipo.
De los visitantes hay poco que decir: jugaron a lo que saben. Repliegue y contrataque, el dogma de Hugues. Tienen velocidad arriba y calidad en la medular para jugar así, pero no creo que ganen de esta manera la Premier. El que más vimos fue Given, muy buen portero aunque desesperó al Camp Nou por sus múltiples pérdidas de tiempo. Por lo demás, cuesta recordar alguna imagen con un jugador del City como protagonista. Es un equipo muy compacto, las líneas muy juntas y que no deja respirar al rival. Mark Hugues ha enseñado hoy el camino para derrotar a este Barça de la pareja que no acabó de funcionar.
La primera parte del partido se ha visto marcada por las ganas y la inexperiencia de los canteranos culés. Pedro y Jeffrén lo intentaron de todas las maneras por la banda, pero se les notó ansiosos por agradar. Aún así, dejaron buenos detalles. En la defensa, la noticia más destacable fue la lesión de Puyol y el buen ritmo de Maxwell, que acabó formando línea de 4 con tres chavales de la cantera: Fontás, Bartra y Montoya. Poco trabajo para los chicos y un gol en el que el ex-atlético Petrov les pilló desprevenidos. La veteranía sigue siendo un grado. En la medular Touré sigue siendo un seguro, a Busquets se la ha visto un poco perdido sin Xavi e Iniesta y a Guddy no se le ha visto, el islandés mentalmente está fuera.
Ya en la segunda entraron los deseados por la afición: Zlatan y Leo. Un dúo que está destinado a dar grandes alegrías... una vez que se entiendan. Por momentos la pareja recordó a la que formaron hace unos años el propio Messi con Ronaldinho: horizontalidad al estilo puro. Pases cortos, al pie, desborde 0, previsibilidad máxima. Les falta ritmo y compenetración, eso llega con el tiempo. Con los cracks en stand by, llegó la oportunidad de lucirse para tres de los chavales con más proyección de la cantera: Thiago, Gai y Jonathan Dos Santos. El primero, hijo de Mazinho, ha cumplido: bien en el corte, sabe mover la pelota y se acerca con peligro al área. El israelí está aún un poco verde, ha dejado detalles pero le queda aún un largo trecho a recorrer para ser jugador del primer equipo. Del último, poco podemos decir salvo que ya ha recorrido todo ese camino que le falta a Gai: es un jugador sensacional, muy inteligente, sabe escoger casi siempre la mejor opción. Es un jugador que apunta claramente al primer equipo.
De los visitantes hay poco que decir: jugaron a lo que saben. Repliegue y contrataque, el dogma de Hugues. Tienen velocidad arriba y calidad en la medular para jugar así, pero no creo que ganen de esta manera la Premier. El que más vimos fue Given, muy buen portero aunque desesperó al Camp Nou por sus múltiples pérdidas de tiempo. Por lo demás, cuesta recordar alguna imagen con un jugador del City como protagonista. Es un equipo muy compacto, las líneas muy juntas y que no deja respirar al rival. Mark Hugues ha enseñado hoy el camino para derrotar a este Barça de la pareja que no acabó de funcionar.
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miércoles, agosto 19, 2009
Vuelve el tricampeón
Y con él, una nueva andadura -espero que duradera- en el blog. Hay muchas cosas que contar y yo lo voy a hacer desde mi perspectiva.
Si bien la temporada arrancó oficialmente el domingo con la ida de la Supercopa, cierto es que el primer partido para la afición es el Gámper. No por la importancia del título ni por despreciar la Supercopa. Las razones son de ilusión: hoy se estrena Ibrahimovic, el fichaje más caro de la historia del equipo, un delantero que reúne muchas de las características que calificaríamos como ideales para ser el 9 del Barça. Visión de juego espectacular, sabe jugar de espaldas, técnicamente exquisito... No te voy a descubrir ahora a un jugador que de seguro conoces. Es un fichaje que puede hacer subir un nivel al Barça y distanciarlo de sus férreos perseguidores; o, por otro lado, puede embudar el centro del ataque y resultar contraproducente. Guardiola deberá trabajar en ello.
Más allá de la figura de 'Ibra', el fichaje presenta algunas dudas en lo futbolístico. Si echamos la vista unos meses atrás, veremos a Messi trotando por el carril central, volviendo loca a la defensa del Manchester. También lo hizo con el Madrid. El resultado fue excelente en los dos casos: Messi se destapó como el mejor del mundo cuando comenzó a jugar por el centro. Si ya era bueno en la banda, en el centro fue el mejor. Hasta aquí, nada malo. Messi cambiaba la posición con Eto'o, el equipo pasaba a un 4-3-1-2 con Henry y Eto'o como nueves con caída a banda y Messi hacía y deshacía desde la mediapunta. Ahora la cosa cambia.
Imagínate un terreno de juego, con su círculo central, áreas y porterías. Si ahora tuvieras a Ibrahimovic al lado y le preguntaras dónde prefiere jugar y repitieras la misma pregunta a Messi, verías que los dos apuntan al mismo sitio: la mediapunta, el carril central. A Zlatan le gusta hacer algo parecido a Messi: recibe en tres cuartos de cancha y desde ahí reparte el juego o inicia jugada. Ahí se siente cómodo y despliega su mejor fútbol. Y acabamos de decir que Messi explotó en el centro. Problema a la vista. ¿Respetará su sitio en banda Messi? ¿Obligará Guardiola a 'Ibra' a caer a banda? En los dos casos, uno de los dos jugadores no puede explotar al máximo sus características. Y si juegan los dos por el centro el equipo se volvería plano en exceso, estorbándose en casi cada jugada además. Guardiola deberá encontrar la tecla. Tiene todo el crédito del mundo.
Si bien la temporada arrancó oficialmente el domingo con la ida de la Supercopa, cierto es que el primer partido para la afición es el Gámper. No por la importancia del título ni por despreciar la Supercopa. Las razones son de ilusión: hoy se estrena Ibrahimovic, el fichaje más caro de la historia del equipo, un delantero que reúne muchas de las características que calificaríamos como ideales para ser el 9 del Barça. Visión de juego espectacular, sabe jugar de espaldas, técnicamente exquisito... No te voy a descubrir ahora a un jugador que de seguro conoces. Es un fichaje que puede hacer subir un nivel al Barça y distanciarlo de sus férreos perseguidores; o, por otro lado, puede embudar el centro del ataque y resultar contraproducente. Guardiola deberá trabajar en ello.
Más allá de la figura de 'Ibra', el fichaje presenta algunas dudas en lo futbolístico. Si echamos la vista unos meses atrás, veremos a Messi trotando por el carril central, volviendo loca a la defensa del Manchester. También lo hizo con el Madrid. El resultado fue excelente en los dos casos: Messi se destapó como el mejor del mundo cuando comenzó a jugar por el centro. Si ya era bueno en la banda, en el centro fue el mejor. Hasta aquí, nada malo. Messi cambiaba la posición con Eto'o, el equipo pasaba a un 4-3-1-2 con Henry y Eto'o como nueves con caída a banda y Messi hacía y deshacía desde la mediapunta. Ahora la cosa cambia.
Imagínate un terreno de juego, con su círculo central, áreas y porterías. Si ahora tuvieras a Ibrahimovic al lado y le preguntaras dónde prefiere jugar y repitieras la misma pregunta a Messi, verías que los dos apuntan al mismo sitio: la mediapunta, el carril central. A Zlatan le gusta hacer algo parecido a Messi: recibe en tres cuartos de cancha y desde ahí reparte el juego o inicia jugada. Ahí se siente cómodo y despliega su mejor fútbol. Y acabamos de decir que Messi explotó en el centro. Problema a la vista. ¿Respetará su sitio en banda Messi? ¿Obligará Guardiola a 'Ibra' a caer a banda? En los dos casos, uno de los dos jugadores no puede explotar al máximo sus características. Y si juegan los dos por el centro el equipo se volvería plano en exceso, estorbándose en casi cada jugada además. Guardiola deberá encontrar la tecla. Tiene todo el crédito del mundo.
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